Turismo Religioso

El turismo religioso es la mejor manera de conocer el origen de las culturas y la historia de los países. Un paseo por la religión ayuda a comprender la historia, las tradiciones de las sociedades que visita y el mundo tal y como es hoy.

Este turismo se realizan para ofrendar, pedir un favor o cumplir con una tradición. Son viajes en donde el turista renueva su fe, involucra sentimientos de esperanza, agradecimiento, convivencia y acercamiento a sus creencias religiosas.

La estancia no dura más de cuatro días así que es muy común que se aprovechen los fines de semana o puentes para realizarlos.

Sus destinos abarcan visitas a santuarios o lugares sagrados de manera independiente, en grupo o peregrinación; visitas a tumbas de santos o participación en celebraciones religiosas.

Cabe mencionar que México cuenta con 84 catedrales y 196 iglesias, conventos y ex conventos de carácter históricos, entre los santuarios más visitados. Entre ellos se encuentran la Basílica de Santa María de Guadalupe, que con cerca de 20 millones de visitantes al año es el tercer sitio sagrado más visitado del mundo, de acuerdo con la revista Travel & Leisure.

En tanto que el 12 de diciembre, que se celebra la aparición de la Virgen de Guadalupe en el Cerro del Tepeyac, al menos 6.5 millones de personas se dan cita en el recinto de la también llamada “Morenita”.

Tiene un diseño circular, de tal manera que la Imagen puede ser vista desde cualquier punto de la iglesia. La estructura tiene 100 metros de diámetro y puede acomodar hasta 50.000 fieles.

El coro esta ubicado entre el altar y los fieles para indicar que también es parte de ellos. A los costados se encuentran las capillas del Santísimo y de San José. En el piso superior hay otras 9 capillas. Bajo la planta principal se encuentra la cripta con 15.000 nichos y 10 capillas.

Sus siete puertas en el frente son una referencia a las siete puertas de Jerusalén a las que se refirió Cristo.

En los terrenos del Santuario se encuentran otros edificios e iglesias, incluyendo la Capilla del Cerrito, lugar exacto donde Nuestra Madre apareciera a Juan Diego.

También destaca la Catedral de Nuestra Señora de San Juan de los Lagos, en Jalisco, con 5 millones de visitantes anuales, la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México con casi 450 años de historia; así como las catedrales de Guadalajara, Puebla, Morelia y Zacatecas que fusionan los estilos barroco, renacentista, neoclásico y gótico.

Celebración del 12 de diciembre

Historia

Juan Diego vivía en un lugar donde no había iglesias, para asistir a misa tenía que trasladarse a Santa Cruz de Tlatelolco, en su andar, un canto que no era de esta tierra llamó su atención, vio un sol resplandeciente y en medio a una señora en actitud de oración, en esta como en las 3 apariciones posteriores, la señora le pidió al indígena su deseo de que en aquel lugar se construyese un templo y también le encomendó que le comunicara ese deseo al señor obispo.

El obispo y los párrocos de la región no tomaron en serio las palabras de aquel indígena.

Juan Diego tuvo dos apariciones más, siempre con la misma petición por parte de la Virgen, dado que no le creían, el obispo pidió una prueba.

Juan Diego, desilusionado y preocupado por la salud de su tío, decide no acudir más al lugar donde la virgen se aparecía.

El día 12 de diciembre del mismo año Juan Diego se apresuraba en busca de un sacerdote que le administrara los últimos sacramentos a su tío, durante su recorrido, pasó nuevamente por el Tepeyac y la virgen se le volvió aparecer preguntándole qué era lo que le afligía.

Juan Diego le contó lo que sucedía, la virgen le dijo que no se preocupara, que su tío ya estaba sano y le pidió que subiera al cerro a recoger unas flores.

Así lo hizo, encontró muy bellas rosas fuera de la temporada, flores que nunca se habían dado en aquellas tierras, colocó las que pudo en su ayate, la santísima virgen le pidió que se las llevara al señor Obispo pero que solo delante de él desplegase su ayate.

El indio Juan Diego fue recibido por el obispo Zumárraga cerca del mediodía, y al desplegar el ayate apreciaron como caían varias rosas de Castilla a la vez que aparecía en la manta la imagen pintada de la Virgen de Guadalupe.

Poco tiempo después inició la construcción de la iglesia de la virgen morena en el barrio hoy conocido como la villa.

En el año 2.002 el indio Juan Diego, fue elevado a santo por la iglesia católica.

Cientos de turistas acuden a conocer el lugar donde se exhibe en un cuadro la tela del ayate de Juan Diego.

El manto ha sido investigado en varias ocasiones por diversos científicos nacionales e internacionales y hasta la fecha no se ha encontrado explicación lógica alguna del perfecto estado de conservación del ayate en el cual se plasmó la imagen de la virgen.

En 1824, el Congreso de la Nación declara el 12 de diciembre como Fiesta Nacional.

Tradiciones

Cada 11 de diciembre a la media noche (para amanecer el 12) miles de mexicanos se congregan con ofrendas, cantos y artistas reconocidos ante el altar le cantan las mañanitas a la virgen.

En Morelos

El municipio de Cuernavaca no se podía quedar atrás en el festejo de una de las tradiciones más presentes en los mexicanos. Cada 12 de diciembre se acostumbra hacer en las iglesias una misa en honor a la Guadalupana.

En la iglesia El Calvario, una de las más antiguas en Cuernavaca, año con año, se realiza una misa conmemorativa desde un día antes y dando las 12:00 horas de la noche del 11 de diciembre, los mariachis cantan las mañanitas a la virgen.

Además, se acostumbra hacer una pequeña feria de antojitos mexicanos, venta de calzado, ropa, bolsas, pan, miel, juguetes, entre otras cosas que está a lo largo del 12 de diciembre.

A las 7:00 horas de la mañana, los mariachis y las personas vuelven a cantar las mañanitas para dar paso a una misa que se realiza cada hora durante el día.

Alrededor de las 9:00 de la mañana, llegan los tamales y el atole para todos los presentes y después llegan los niños vestidos de Juan Diego y las niñas de Guadalupe, para recibir la bendición en el altar, que en este caso, es el en Chapitel, y también la gente lleva imágenes alusivas a la virgen para que sean bendecidas.

La mayoría de las colonias realiza procesiones, cada una con su estilo, dependiendo de sus creencias, lo que es un hecho es que este día no pasa desapercibido por los cuernavacenses, incluso hay empresas que permiten que los empleados lleven una imagen de la virgen y canten las mañanitas.

La Ruta de los Conventos

Fueron construidos en el siglo XVI en diferentes regiones del estado de Morelos, fundadas por sacerdotes Agustinos, Dominicos y franciscanos con el objetivo de predicar la palabra y ayudar a los conquistadores a imponer nuevas culturas.

La Ruta de los Conventos está conformada por once conventos de diferentes poblaciones como Atlatlahucan, Cuernavaca, Hueyapan, Oaxtepec, Tepoztlán, Ocuituco, Tlayacapan, Totolapan, Tetela del Volcán, Yecapixtla y Zacualpan de Amilpas.

Parroquia de Los tres Reyes Magos

El barrio de Tetela del Monte cuenta con una impresionante construcción religiosa, la Parroquia de Los tres Reyes Magos construida en el siglo XVI, por orden de los Franciscanos; en su exterior tiene una particularidad llamativa al contar con un diseño especial en su barda que le rodea diseñada y construida por John Spencer, quien tardó más de 30 años en consolidarla, que como particularidad tiene figuras onduladas que provocan que puedas observar un impresionante movimiento, obra escultórica sustentada en estudios y reflexiones místicas del autor.

En 1965 John Spencer viajó a México junto a su esposa Elizabeth Brown, con el objetivo de descansar y conocer Cuernavaca, pero se enamoraron del lugar y más tarde decidieron elegirla como su lugar de residencia.

Spencer, participó de manera directa en la vida artística y cultural de la ciudad. Además de la recuperación de la Torre de Lowry y de la remodelación de La Casona, hay que admirar la Torre del Campanario que construyó para la iglesia de Santa Catalina y, sobre todo, los trabajos de la iglesia de los Tres Reyes, del siglo XVI, en donde reposan sus restos.

Cuando alguien criticaba el catolicismo de su obra, respondía: “Para muchos, el arte religioso ya no tiene sentido. Eso no importa. Hago lo que quiero.” En el campo de la pintura su obra tiene muchas vertientes: San Pedro, para una iglesia de Yautepec, sobre la que trabajó durante catorce años y que dejó casi terminada. Sencillo y simple, como la iconografía medieval, un Cristo crucificado refleja sobre el río Yautepec a su gemelo invertido: Pedro crucificado de cabeza.

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