Se gradúa la primera generación de la licenciatura en Danza del Centro Morelense de las Artes

Durante cinco días seguidos, del 23 al 27 de junio de 2015, el Teatro Ocampo puso el escenario en el que bailarines del Centro Morelense de las Artes (CMA) ofrecieron un espectáculo nocturno diario como parte de la serie de festejos por la graduación de la primera generación de la licenciatura en Danza.

El martes 23 fueron los alumnos graduados de la especialización en Composición Coreográfica quienes escenificaron una muestra de su trabajo ante la audiencia morelense. Al día siguiente, alumnos de semestres intermedios montaron el espectáculo de ballet “La Bayadera”, dejando el terreno listo para que el viernes 26 y sábado 27 los egresados de Interpretación de Danza Contemporánea y Ejecución de Danza Folclórica Mexicana ofrecieran la obra “Yanga” de Serafín Aponte y “Casino Folk”, respectivamente.

“Yanga” mostró una producción sencilla pero elegante y muy cuidada. Se trató de un espectáculo interdisciplinario de carácter didáctico —con música africana en vivo, ejecutada por los músicos invitados Carlos Rivarola, Darío Abdala y Haidi Von Son—, en donde se busca mostrar la existencia y la influencia cultural de la cultura negra en la sociedad mexicana a través de la escenificación del drama del esclavo Yanga, un hombre de raza negra en la Nueva España quien, en el ahora estado de Veracruz, luchó para convertirse en el libertador del que es considerado el primer pueblo negro libre de América. La obra forma parte del repertorio coreográfico de Serafín Aponte y está registrada, por su riqueza intelectual y artística, en la Sociedad Mexicana de Coreógrafos A.C. (SOMEC). Fue apoyada en su investigación y creación, para ser presentada por primera vez en Nueva York en 1996, por el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA) y el National Endowment for the Arts de los Estados Unidos a través del Programa de Residencias Artísticas México—Estados Unidos—Canadá. Para la versión ejecutada por los alumnos egresados se respetaron los diseños originales de iluminación, escenografía, utilería y vestuario, así como la composición y estructura original a través de la supervisión y remontaje de su autor, Serafín Aponte.

Por su parte, “Casino Folk”, montada por los alumnos egresados de la especialización en Ejecución de Danza Folklórica Mexicana, contó diversas historias enlazadas a través del estilo de vida derivado del gusto por los juegos de azar: la avaricia, la suerte, la derrota y el “Casi—no” se gana. En él, peculiares personajes acuden al mismo lugar para tener una cita con los caprichos de la fortuna. Echando mano de habilidades transdisciplinarias, la obra contó con el arreglo musical del Ensamble Sesquiáltero, bajo la dirección del maestro Gonzalo Rodríguez Bejarano, quien condujo canciones de Veracruz, Baja California, Chihuaha, Jalisco, Nayarit y Campeche, mismas que se acompañaron de las destrezas que la especialidad imprimió en los bailarines: composición, ejecución y conocimiento de otras técnicas complementarias como la danza contemporánea, danza clásica y danzas de estilo afrocaribeño.

Con motivo de la serie de funciones de graduación, Leticia Martínez, directora de la licenciatura de Danza, reconoció los retos y las satisfacciones que le ha concedido un proyecto que inició hace cinco años: “Ha sido una gran oportunidad de vida para mí, por supuesto, el haber conocido a estos demonios. Tengo un equipo de maestros de danza impresionante. Agradezco muchísimo al maestro Javier Almazán, secretario académico del CMA, también al rector Pericles Lavat y a la Secretaría de Cultura, que por primera vez nos prestó el Teatro Ocampo para toda la serie de presentaciones. Muchas gracias a los papás por apoyar a sus hijos en esta carrera tan difícil, toda la producción fue de las familias, han invertido mucho dinero en sus graduaciones. Agradezco también al nuevo proyecto de Pedagogía de la Danza Folklórica Mexicana, a los chicos de primer año de la licenciatura. Con esto terminamos esta temporada de muestras escénicas de la Escuela de Danza del CMA”. Cada una de las funciones de graduación fue despedida entre una oleada de emocionados aplausos provenientes de las dos primeras plantas del teatro, cerrando así el primer ciclo educativo en la historia de ese programa educativo morelense.