Hostal de la Luz

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HostalLuzSi buscas conocerte, reencontrarte contigo mismo y tener armonía, paz y tranquilidad, hostal de la luz es perfecto para vivir esta mágica experiencia, ya que su objetivo es guiarte para entender tu propia esencia y lograr el bienestar del cuerpo, la mente y el espíritu. A unos 20 minutos de Tepoztlán se encuentra Amatlán de Quetzalcóatl, un lugar que destaca por su magnetismo natural, su importancia histórica y por ser el mítico sitio del nacimiento de Quetzalcóatl, el dios de la serpiente emplumada… ahí se ubica Hostal de la Luz. Su concepto es holístico y se enfoca en proporcionar armonía y estabilidad entre cuerpo, mente y espíritu. Es perfecto para descansar, alejarse del bullicio de la ciudad, del estrés del trabajo y desprenderse un poco de lo cotidiano; es ideal para encontrarte a ti mismo.

 

Rumbo a la paz

Al terminar mis pendientes en el trabajo decidí irme a descansar al hotel; eran las cuatro de la tarde, el sol estaba en todo su esplendor y yo iba un poco cansada, pero tranquila, porque sabía que después de todo, lo que venía iba a ser bueno. Al llegar a Recepción me recibieron con una cálida sonrisa y me ofrecieron un vaso con agua de horchata para contrarrestar el calor y refrescarme mientras me registraba en el hotel. Me dieron la llave de la que sería mi habitación, la cual tenía escrito un pequeño texto, Tantra: principio femenino y masculino. Los nombres de las habitaciones pueden hacer referencia a la tradición oriental, lugares del mundo o HostalLuz2elementos naturales. Por su parte, las cabinas del spa tienen nombre de algún cuerpo celeste (Orión, Sirio, Luna, Sol…) Una vez en la habitación, al ver la cama king size con acolchonadas almohadas, no pude resistirme a tomar un descanso. Mi apetito fue aun mayor que mi cansancio, así que decidí postergar mi siesta para después de la comida.

Sabores que consienten tu paladar

Después de apreciar la magnífica naturaleza circundante, llegué al restaurante Shambhala. Su puerta de entrada es poco común ya que proviene de un antiguo templo hindú de Pashaguati. La arquitectura del restaurante es como una bóveda circular montada de forma minimalista, que permite apreciar una vista espectacular de 180 grados; me senté de modo tal que pudiera seguir admirando el panorama al tiempo que disfrutaba mis alimentos.

El menú del restaurante es variado y diverso, ofrece opciones de cocina regional, internacional y vegetariana. Empecé con una sopa de esquites con granos de elote, champiñones y flor de calabaza. Puedes agregarle limón y un toque de chile de árbol para crear una combinación muy peculiar y deliciosa. Después degusté el filete de pescado a la plancha bañado con una cremosa salsa de cilantro y acompañado de verduras al vapor y arroz. Lo fui disfrutando con calma mientras apreciaba las montañas y me relajaba con la música holística del restaurante. Para finalizar, pedí un brownie con helado de vainilla y café americano, para contrastar la dulzura del chocolate.

Recorriendo el paraíso

Al terminar recorrí el hotel; la decoración oriental y de distintas raíces religiosas (budismo, mahometismo, judaísmo, cristianismo y tradiciones mesoamericanas) lo convierten en un lugar excepcional. Me encontré con un interesante laberinto de Chartres, una réplica exacta del que se encuentra en la catedral de esta ciudad francesa; debes recorrerlo con los ojos cerrados y descalzo para que con los dedos de los pies identifiques la línea de piedras que se convertirá en tu guía para avanzar por éste. De esta forma, generas un encuentro con tu interior.

Avanzar por el laberinto te muestra las distintas fases de tu propio camino en la vida, confrontándote con tus incertidumbres, miedos y la sensación de sentirte extraviado; en cuanto llegas al punto indicado, tu nivel de claridad mental y espiritual cambia. Es una experiencia que debes vivir cuando te hospedes en este lugar. Regresé a mi habitación para descansar y leer un libro; después de un rato alguien tocó a mi puerta. Pasaban de las 8:00 p.m., así que pensé que había olvidado algo en la Recepción. Al abrir la puerta, una camarista me entregó dos galletas que el hotel obsequia como cortesía; fue un agradable detalle. Las comí mientras seguía leyendo. Después de un rato empecé a sentir sueño. Apagué las luces y me acomodé en la cama.

Un placentero descanso

HostalLuz3Tras un sueño profundo y reparador, me sentí más relajada. Me levanté directamente de la cama a la regadera, utilizando los productos del hotel para consentirme. El shampoo, el acondicionador y la crema corporal tenían esencia de pepino, mientras que el gel de ducha era de manzanilla, dejando un agradable aroma en toda mi piel.

Después de ese reconfortante baño fui al restaurante y volví a sentarme en el mismo lugar. Para empezar el día, nada mejor que un café americano, fruta picada y finalmente unos chilaquiles verdes con pollo… un desayuno muy mexicano. Al terminar, me presentaron al chamán de este lugar, Andrés Aranda; él se encarga de guiar a los visitantes cuando realizan actividades y meditaciones.

Mientras caminábamos me llevó al ashram, lugar de meditación considerado el corazón de Hostal de la Luz y en el cual se guía a las personas con el propósito de llevarlas a un espacio meditativo en su interior. Las actividades que puedes practicar son yoga, chi kung, tai chi, caminata por el laberinto… y muchas más. Estas maravillosas experiencias sólo están disponibles para disfrutar los fines de semana. El chamán me guió hasta una pirámide que está construida como una réplica proporcional de la pirámide de Keops en Egipto; está ubicada en uno de los puntos de mayor vibración del lugar. Antes de entrar a meditar en ella, primero debe recorrerse un laberinto. Después me dirigí a mi habitación para descansar un rato y arreglar mis cosas, pues la hora del check-out se acercaba. Antes de irme, fui a la terraza y me acomodé en una mecedora para contemplar la vista que caracteriza al lugar, disfrutar del aire fresco y de la tranquilidad que ahí se respira. Salí muy contenta; la amabilidad y el buen trato del personal me hicieron sentir como en casa. Logré el objetivo de reencontrarme conmigo misma, de darme un espacio para mí, equilibrando mis emociones con la paz interior. Ésta es una de esas experiencias que no debes dejar de vivir en tu estancia en Morelos.

Historia

Hostal de la Luz nació hace más de 14 años como iniciativa de un grupo de médicos y terapeutas que vieron la necesidad de crear un lugar en donde el paisaje, las condiciones ideales del subsuelo (rico en ferrita y de alta vibración), se aunaran a una arquitectura sagrada, para que aquellos que lo visitaran pudieran obtener salud física, mental, emocional y espiritual.

El resultado es un espacio donde el ser humano puede acceder a los más altos niveles de salud y conciencia, llegando a la gran meta para la cual se creó este lugar: reconocer nuestra esencia y la necesidad de evolucionar como especie humana. Hoy, Hostal de la Luz, más que un hotel, es un destino para el reencuentro con tu verdadera esencia.

2006

Hostal de la Luz fue declarado sitio de paz mundial por el Dalai Lama; por ello, en la entrada del hotel se encuentra una piedra donde está inscrita una frase de este gran líder espiritual: “la paz empieza dentro de cada uno de nosotros; cuando tenemos paz interna podemos estar en paz con aquellos que nos rodean”.

CERTIFICADOS:

  • Tesoros de México
  • Green Seal
  • Great Small Hotels
  • Distintivo M
  • Distintivo H
  • Asociación de Neurociencias y Desarrollo Humano
  • Condé Nast Johansens
  • International Spa Association

HOSTAL DE LA LUZ

Dirección: Carretera Federal Tepoztlán – Amatlán km. 4, Col. Amatlán, Tepoztlán, Morelos

Teléfono: +52 739 395 3374

Facebook: @hostaldelaluz

Twitter: @HOSTALDELALUZ

Sitio Web: www.hostaldelaluzmexico.com

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