Güelu, el abuelo

0

Güelu, el abueloUna obra de arte está hecha para admirarse y contemplarse. Cobra vida en el instante en el que es vista. Cuando se le adjetiva o se busca interpretarla, pierde vida y fuerza; está ahí sólo para ser percibida a través de los sentidos.

Apasionado de la pintura, Fernando Cué Gómez comenzó a dibujar desde muy pequeño; murió a los 85 años de edad practicando su más grande pasión: la pintura. Anticipó el momento de su partida, dejando varios cuadros a medio terminar.

Trabajó gran parte de su vida como contador y por las noches, sumergido en el desvelo, plasmaba en el lienzo los colores, las figuras, las formas de los cuerpos y las texturas, hasta adentrarse en un espacio sin tiempo, donde sólo existía el vaivén de sus pinceladas.

Aunque tuvo la oportunidad de ser amigo y discípulo de importantes pintores mexicanos, como Jorge González Camarena, nunca quiso ser protagonista ni convertirse en un famoso artista. La admiración de sus familiares y amigos fue suficiente para alimentar su alma y motivarlo a continuar haciendo lo que más le complacía: pintar.

La anécdota

En una de sus exposiciones, nos contó su hijo el arquitecto Fernando Cué, el maestro Siqueiros quedó impresionado con la obra de su padre y pidió hablar con él. Sin embargo, Cué padre ya no estaba; Siqueiros, entonces, dio un papelito con su teléfono al organizador de la expo para que lo contactara.

“Dicha persona quiso comprarle un autorretrato a mi papá. Él dijo que no lo vendía y le preguntó cuál era su interés; entonces el organizador le dijo que su obra le había gustado a Siqueiros y le entregó el papelito. Mi papá fumaba mucho, así que sacó su encendedor, prendió su cigarro, quemó el papelito en el cenicero y siguió conversando”.

Fernando Cué Gómez nació en 1923 en México; hijo de inmigrantes españoles, murió en Cuernavaca en el 2006. En el 2008, tras la pérdida de tan valioso personaje – y después de haber buscado apoyo de las instituciones culturales sin éxito alguno- fue inaugurado el Museo Güelu (con financiamiento de sus familiares) como un homenaje al artista, al padre y al abuelo. Un ser, un personaje, con quien sus hijos y nietos sostuvieron una estrecha y amorosa relación.Güelu, el abuelo1

El espacio artístico

Fue santa, su nieta, quien tras un trabajo escolar de preparatoria titulado “Mi proyecto personal” planteó la propuesta de buscar espacios donde exponer la obra de su abuelo y, su hijo, el arquitecto Fernando, quien la concretó con la adquisición de un edificio abandonado para convertirlo en un espacio cultural a través del cual preservar el legado de su padre y brindarle oportunidad a otros artistas de conocer su obra.

Se trata de un área de 150 metros cuadrados, en los que por orden cronológico, temático, por técnicas y períodos se va clasificando y exponiendo la obra del artista.

En un futuro inmediato se pretende crear una biblioteca y fonoteca con la colección de libros del abuelo y del hijo, respectivamente.

En el segundo piso se estableció el despacho de arquitectura de su hijo Fernando, quien es el responsable de cuidar el acervo, la curaduría, la museografía, la promoción y la organización de eventos.

“Mujeres”

El dibujo es la primera técnica que un artista debe dominar y aunque “el abuelo” fue autodidacta durante muchos años, tomó también varios talleres de figura humana. Su admiración por la belleza femenina lo condujo a crear una serie de al menos 30 cuadros en los que resalta los cuerpos desnudos de las mujeres, situaciones y retratos; concebidas en pinturas abstractas, las imágenes están llenas de color y textura.

En su obra utilizó varias técnicas: piroxilina, óleo acrílico, y gouache (muy similar a la acuarela).

Güelu, el abuelo2La fundación

El museo opera con recursos de la familia, y pretende funcionar por medio de donativos de empresas (que son deducibles de impuestos). “Sin embargo, nadie quiere invertir en la cultura”, aseguró el arquitecto Fernando Cué.

“Hemos tocado puertas de empresas importantes; hasta ahora no hay interés. Si el financiamiento fuera para un evento en el que ellos van a tener protagonismo y alguna utilidad, tal vez nos apoyarían”, afirmó.

Sin embargo, la memoria y la obra pictórica de Cué Gómez persistirán en el tiempo.

400 pinturas

1000 dibujos

El nombre del museo Güelu es una palabra en Bable, una lengua que se habla en el norte de Asturias. Curiosamente, Guelu, en zapoteco y sin diéresis, también quiere decir abuelo.

MUSEO GÜELU

Horarios: Lunes a Viernes 9:00 a 14:00 hrs. Y de 17:30 a 20:00 hrs

Sábado y Domingo 11:00 a 15:00 hrs.

Entrada Libre

Dirección: Calle Ixcateopan 101. Col. Vista Hermosa, Cuernavaca, Morelos

Teléfono: (777) 311 75 62

Web: museo3.wix.com/museoguelu

 

Loading Facebook Comments ...

No comments

Te Recomendamos

Recuerdo de Cuernavaca

Barroca, a veces neoclásica, otra con acentos surrealistas, la loza que será expuesta en “Recuerdo de Cuernavaca: La alfarería de los barrios de San Antón ...