Feria del Quinto Viernes de Cuaresma en Totolapan

Entre cerros y montañas llenos de una exuberante vegetación se encuentra un lugar lleno de maravillas históricas, mitos y leyendas, que atrapan la atención de propios y extraños: Totolapan.

Sus habitantes han combinado desde hace decenas de años la agricultura con la música de viento. Dicen aquí que en cada banda y orquesta del Estado de Morelos, existe al menos un músico de éste bello municipio ubicado en los llamados “Altos de Morelos”.

Ascendido por la Sierra de Chichinautzin, justo donde nopaleras y milpas se pierden entre la floresta y algunas huertas de aguacate, se localiza el ex convento Agustino de San Guillermo Abad y su valioso acervo pictórico. Los paisajes que pueden contemplarse en la ruta hacia esta edificación levantada sobre el pueblo de Totolapan, son hermosos porque se acompañan bajo la imponente imagen del volcán Popocatépetl.

Al visitar el Ex Convento de San Guillermo Abad, no dejes de contemplar su imponente claustro lleno de hermosos frescos y muestra de abundante pintura mural que cuenta con fragmentos decorativos y otros narrativos, relacionados con la enseñanza de las doctrinas católicas que aún preservan fragmentos de gran belleza. Edificación del siglo XVI que cuenta con la declaratoria de Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco cuyo estilo se enriqueció con el sincretismo resultante del encuentro cultural entre Europa y Asia que cuenta además con una capilla posa con terminación piramidal, que plasma en su estructura la negativa indígena a ser conquistados. Construcciones que solo tres conventos tienen en toda América Latina.

La fiesta patronal en honor a San Guillermo Abad se realiza el diez de febrero, pero para los habitantes de Totolapan, es muy significativo el Quinto Viernes de Cuaresma, ya que se conmemora la feria principal en honor al Cristo Aparecido, imagen que llegó a Totolapan en el año de 1543 y que corresponde a uno de los ciento cincuenta Cristos Aparecidos en América Latina durante el siglo XVI. La imagen del Santo Cristo Aparecido representa un crucifijo de un metro de altura, cuya piel es clara. Es de llamar la atención el adorno del altar que representa una gran aura en forma de cruz, construida a base de materiales brillantes. En el atrio de la iglesia se reúnen diversos grupos de danza azteca, que en forma conjunta o separada ofrecen movimientos sagrados al Señor Aparecido, festividad a la cual llegan cientos de fieles de muchas partes del estado de Morelos, y principalmente de Iztapalapa en la Ciudad de México.

Este día el pueblo se viste de colores; tapetes elaborados con flores, tejidos, semillas, aserrín pintado o de cualquier otro material como papel china o cartoncillo cubren el suelo empedrado del pueblo, una estampa digna de admirarse.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Justamente durante ésta celebración, se presenta en el atrio del convento una ancestral representación que parece remontarse a la Edad Media europea, cuando florecieron en aquellos lares, sainetes y danzas implantados por el clero para erradicar a los moros invasores. Traídas a América en tiempos coloniales, estas representaciones se utilizaron para inculcar la nueva religión y desacreditar cualquier indicio prehispánico al respecto. Conocida en el municipio como “El reto”, que cuenta las hazañas de Carlo Magno, cuya representación, misma que está a cargo de los lugareños, se remonta a los años treinta y que muestra simbólicamente los antagonismos y contrastes que se presentan en toda localidad como parte de la dinámica social a la vez que busca afianzar los lazos que fortalecen el sentido de pertenencia de la comunidad.

 

 

 

 

 

 

 

Además, encontrarás gastronomía típica:

Artesanía:

Lugares para vivir la aventura:

Parque de los venados, Nepopualco.

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