El ensamble barroco “In Stil Moderno” realiza su primera presentación en el Teatro Ocampo

En el marco del programa Domingos Sinfónicos de la Secretaría de Cultura, el ensamble In Stil Moderno, integrado por los violinistas estadounidenses Rebecca Huber y Evan Few, el clavecinista canadiense Christophe Gauthier y el gambista mexicano Rafael Sánchez Guevara, brindó un concierto de música barroca —el primero en su haber— con una perspectiva fresca, con criterios históricos de interpretación, y un especial énfasis en la elocuencia y expresividad del discurso musical.

“Esto no es un concierto de música antigua: es un concierto de música moderna —dijo Rafael Sánchez, luego de abrir su espectáculo, el 24 de mayo, con una canción de Frescobaldi—. Ojalá que disfruten el concierto… Lo que pasa es que tiene cuatrocientos años de edad, pero es moderna de todas maneras”. Tratando de reproducir el impacto formal y emocional que el barroco —la “nueva música” del siglo XVII— produjo en su tiempo, In Stil Moderno siguió su programa, ejecutando sonatas de Marini, Purcell, Corelli, Buxtehude y Rosenmüller, compositores que, aunque siendo originarios de países distintos, como Italia, Inglaterra o Alemania, fueron inspirados en su momento por el portentoso magnetismo de dicha vanguardia.

“Intentamos enriquecer la escena musical —declaró Rafael Sánchez, en entrevista para la Secretaría de Cultura—. Esta es la música que rompió con toda una tradición de polifonía muy antigua. Estos compositores, a principios del siglo XVII, empiezan a crear nuevos géneros, a hacer música de otra manera. Antes de la música barroca, está lo que ahora llamamos “Renacimiento”. Y en la música renacentista, —casi siempre música vocal—,  todas las voces tenían el mismo rol y construían un tejido. Con la entrada del siglo XVII vino toda una generación de artistas polifacéticos (a los que ahora llamaríamos “interdisciplinarios”) que se juntaron para reunir la poesía, la música y el teatro de los griegos. Así inventaron lo que ahora llamamos “Ópera”, seguros de que era algo muy similar a lo que hacían los antiguos griegos: recitar un texto musicalizado. Ese invento cambió completamente la visión, y la manera de componer y de escuchar música. Después, otros compositores decidieron empezar a trasladar algunas de esas ideas a los instrumentos. Tomó mucho tiempo, fue Corelli el responsable de haber consolidado todos esos elementos que, durante ochenta años, estuvieron apareciendo y desapareciendo.”

Acerca del aporte primordial de las innovaciones barrocas a la historia de la música, Rafael Sánchez se refirió a ellas en los siguiente términos: “Es música que pretende mover los afectos del escucha. En esa época había corrientes filosóficas que hablaban sobre cómo estaba configurado el cuerpo humano, de manera que, cuando se escuchaba esta clase de música, la mente se veía afectada. Incluso existen relatos de gente que escuchó esta música en alguna iglesia y tuvo una especie de ‘viaje’. Sí, es música que quiere impactar mucho al oyente, y para eso echa mano de recursos que nos parecen arrojados, y lo eran. En esa época no se buscaba tener una experiencia relajante o placentera, como la buscan muchos de los que van hoy en día a los conciertos; en esa época, escuchar una pieza de estas, era realmente entrar en otro mundo y vivir una experiencia estética extrema. Eso es lo que quisimos rescatar.”

Rafael Sánchez Guevara es originario de la Ciudad de México. Como violonchelista, se graduó con honores de la Escuela Nacional de Música de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde estudió con Ignacio Mariscal. En la viola da gamba, se formó con Gabriela Villa Walls en la UNAM y recientemente obtuvo, con mención de excelencia, el diploma de maestría en la Universidad de Montreal, donde estudió con Margaret Little, gracias al Programa de Becas para Estudios en el Extranjero del FONCA. Ha sido merecedor de diversas becas, a resaltar: la del Ministerio de Educación de Quebec, la de la Fundación Turquois (Mónaco-México, 2008) para estudiar en el Principado de Mónaco, la de los cursos de Música Antigua de la Universidad de la Columbia Británica (Vancouver, Canadá), y la del International Baroque Institute at Longy (Cambridge, EE.UU.). Activo tanto en el violonchelo como en la viola da gamba, su creciente repertorio se extiende desde la música medieval hasta la vanguardia, y frecuentemente integra los más diversos ensambles de música de cámara. Colabora con La Fontegara desde 2010, presentándose en conciertos y festivales en México, España, Estados Unidos y Canadá, y participó en la grabación del disco Godfahter, producido por el sello británico Meridian Records. Es profesor de viola da gamba en la Facultad de Música de la UNAM.

La violinista Rebecca Huber (EE.UU.) se especializa en música antigua y contemporánea, con gran énfasis en la interpretación histórica de los repertorios clásico y romántico. Después de graduarse del Conservatorio de Oberlin, estudió en el Conservatorio Real de La Haya, donde se formó con Kati Debrenzi, Elizabeth Wallfisch y Cat Mackintosh. En esta institución recibió títulos de licenciatura y maestría, con una tesis sobre el papel del violinista como director durante el siglo XIX.

En 2012, Rebecca fue invitada a dirigir desde el violín la nueva orquesta Symphonie Atlantique. Desde ese momento, esta agrupación se ha presentado en los Caixa Forums de Madrid y Barcelona, en la Dr Anton Philipzaal en La Haya (transmitido en vivo por radio), en el Rijksmuseum en Amsterdam con Michael Chance y Stefanie True, como parte del ciclo Musica Antica da Camera. Este año, Rebecca dirige una puesta en escena de Giulio Cesare de Handel en el Concertgebouw de Amsterdam con Symphonie Atlantique. Además, Rebecca colabora con diversos ensambles y orquestas en el mundo.

Te Recomendamos

Pozolería El Barco

Disfruta de un delicioso plato de pozole bien calientito y con sus condimentos, en este conocido lugar que desde hace varios años ofrece a quien ...